Despidos, reclamos y protestas en Ecopetrol

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Las horas se vuelven cada vez más largas para el presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez Pemberthy, quien espera el nombre de su sucesor, tratando de solucionar los múltiples problemas que surgen a raíz de la caída de los precios del petróleo y que ahora se podrían agudizar con la amenaza de un paro petrolero por parte de la Unión Sindical Obrera (USO).
Y es que mientras en Piedecuesta, zona metropolitana de Bucaramanga, unas 600 personas que quedaron cesantes —luego de que Ecopetrol liquidara dos contratos del Instituto Colombiano del Petróleo (ICP)— protestan por lo que califican como un atropello laboral, en Puerto López (Meta) los proveedores de insumos y servicios al constructor de la planta de Bioenergy piden a Ecopetrol que les agilicen los pagos, los cuales superan los $5.000 millones.
Y es que, a pesar de que cada una de estas entidades tiene un responsable, la carga mayor recae sobre Gutiérrez Pemberthy, quien solo espera dejar la entidad bajo un manto de transparencia, la que lo ha caracterizado desde enero de 2007, cuando llegó a transformarla.
La problemática de Bucaramanga se origina luego de que el 27 de febrero los trabajadores de las contratistas T.I.P. y Pexlab se enteraron de que Ecopetrol y las dos firmas acordaron la terminación de contratos para la operación de laboratorios y plantas piloto del ICP a partir del 28 de febrero.
De acuerdo con Juan Carlos Ortiz, líder sindical, “Ecopetrol causó una masacre laboral que dejó a 600 personas sin trabajo, luego de dar parte de su vida durante los últimos 15 años”.
Frente a estas denuncias, Ecopetrol explicó que el contrato con la empresa T.I.P. se inició el 10 de julio de 2012 y con Pexlab el 13 de agosto de 2012. Ambos vencían originalmente el 30 de noviembre de 2014, pero las partes acordaron a finales de noviembre del año pasado ampliar el plazo hasta el próximo 31 de marzo, y ahora, a raíz de la crisis de los precios, se acordó dar por terminado el servicio el 28 de febrero.
Ortiz anunció que Ecopetrol causó un daño laboral y que por esta razón demandó a la entidad y que permanecerán en inmediaciones del Instituto para pedir respeto por sus derechos.
De otro lado, la senadora Maritza Martínez denunció que los comerciantes de Puerto López prácticamente están en quiebra, por la demora en el pago de las deudas que dejó la firma española Isolux, que adelantaba la construcción de la planta de biodiésel de Ecopetrol en el municipio de Puerto López.
Martínez señaló que “Bioenergy y la Cámara de Comercio de Villavicencio suscribieron un acuerdo para garantizar el pago de las obligaciones. Sin embargo, el compromiso se ha cumplido de forma parcial y además los comerciantes han recibido presiones para conciliar y negociar descuentos excesivos, así como la extensión injustificada del plazo acordado para efectuar los pagos, todo esto en detrimento de los intereses de los pequeños comerciantes locales”.
Frente a estas denuncias, Bioenergy respondió que esta no es una deuda de Bioenergy o de Ecopetrol, sino de los contratistas que tenía la española Isolux Ingeniería, que por incumplimiento del contrato dejó el país al liquidar de común acuerdo el contrato con la estatal petrolera.
Bioenergy señaló que el año pasado la compañía canceló cerca de $5.000 millones y que sigue el proceso de pago, pero debido a que se requiere que las deudas reportadas tengan soportes jurídicamente admisibles y reconocidos por los contratistas, se ha hecho lento el cumplimiento de las obligaciones.
La entidad les está pidiendo a los contratistas y subcontratistas que se acerque a la Cámara de Comercio de Villavicencio para identificar las deudas y agilizar el proceso de pago al comercio de Puerto López.
Entretanto, el consorcio Alto Menegua retomó las obras de la construcción de la planta, la cual se espera estará lista en abril de 2016.
Paro a la vista
La Unión Sindical Obrera (USO) se reunirá mañana en Barrancabermeja para definir si vota un paro petrolero indefinido para protestar por las acciones del Gobierno en el Plan Nacional de Desarrollo, con el que prácticamente, dice este sindicato,  se autoriza la perdida del manejo de Ecopetrol a partir de la venta o enajenación de la compañía. Además de las medidas en el tema laboral que están adoptando Ecopetrol y las multinacionales luego de la caída de los precios del petróleo a mitad de su valor.
Así lo advirtió Edwin Castaño, presidente de la USO, quien señaló: somos conscientes de la situación que vive el sector para realizar este paro, pero cuando estuvieron las vacas gordas, las empresas se acordaron de los empleados”.
Tomado de EL ESPECTADOR

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